Según revela el medio rumano filial de la CNN Antena 3, la Dirección Rumana de Investigación de Delitos de Criminalidad Organizada y Terrorismo (DIICOT) acusa al actor de haber tenido relaciones con cinco mujeres de dicho país que en el momento de los hechos, hace una década aproximadamente, eran víctimas de una red de explotación de menores y mujeres vulnerables organizada por Morel Bolea, el dueño de una importante agencia de modelos.
Los hechos habrían sucedido en Cannes durante una de las ediciones del festival, a donde las cinco mujeres, creyendo que iban al evento como modelos, habrían sido enviadas en forma de regalo para van Damme, que tuvo relaciones sexuales con todas ellas. Al parecer, el actor se reunió con varias personas, también bajo investigación por delitos de tráfico sexual, que se ofrecieron a dejarle tener sexo con las cinco modelos como “regalo”. Entre estas personas estaría Bolea, que era el empleador de las mujeres.
El abogado de una de las presuntas víctimas, Adrian Cuculis, declaró a los medios al conocerse la causa contra van Damme: “En un evento organizado por Jean-Claude Van Damme en Cannes, varias personas de nacionalidad rumana habrían ofrecido al actor cinco mujeres rumanas, supuestamente modelos, para tener sexo”. El abogado aseguró también que el van Damme “era consciente de su condición” de personas explotadas.
Cuculis aclaro que el incidente que involucró a Jean-Claude Van Damme es parte de una investigación más amplia iniciada en 2020 por la oficina del fiscal rumano sobre la trata de seres humanos y menores. Ahora, teniendo en cuenta la ubicación de los presuntos actos, el Tribunal de Casación francés debe autorizar la iniciación de procedimientos penales para que van Damme pueda ser citado en Rumania.
Revelación de una testigoEn Rumanía es posible iniciar una causa sin el testimonio de una víctima si, en cambio, se cuenta con el de uno o varios testigos de los presuntos hechos criminales. En este caso se cuenta con el testimonio de una mujer que llevaba pocos meses trabajando en la agencia y que asegura a los investigadores que “las chicas fueron entregadas al actor”, a la vez que subraya que este sabía que las jóvenes estaban siendo explotadas.
Bajo el nombre de Iuliana, la testigo, que entonces era menor de edad, relata al portal rumano Observator lo que según ella sucedió: “El incidente ocurrió justo cuando yo acababa de llegar a la organización, y tres o cuatro chicas fueron a Cannes con los coordinadores, es decir, los hombres de confianza de Bolea”.
“Se jactaban de organizar el mayor evento de moda de Cannes”, prosigue el relato Iuliana, añadiendo que “al llegar [a Cannes, las mujeres] se dieron cuenta de que no era así, que las habían enviado específicamente para Van Damme”. Añade finalmente que los hombres de Bolea “les dijeron que no debían contar estas cosas y que no debían estar contrariadas con todo lo que ocurría allí”. Y remacha que les dijeron finalmente “que estuvieran contentas de haber llegado con vida”.