El jefe de gabinete del primer ministro húngaro ha anunciado la decisión a la agencia estatal de noticias durante la visita de Netanyahu al país, que tiene una orden de arresto internacional
Israel anuncia que amplía la ofensiva en el sur de Gaza y que se anexionará parte del territorio
La Corte Penal Internacional (CPI) lo busca por crímenes de guerra, pero el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, ha sido recibido en Hungría, que no solo ignora la decisión del Tribunal, sino que ha aprovechado el viaje de Netanyahu para anunciar que se retira de la corte, pasando a ser el único Estado miembro de la UE que no será parte del tratado.
El jefe de gabinete del primer ministro húngaro, Gergely Gulyas, ha anunciado este jueves la decisión de la retirada del Estatuto de Roma, el tratado internacional que rige la Corte Penal Internacional. Aun así, la retirada no se haría efectiva hasta un año después de la notificación oficial, por lo que Hungría estaría obligado a detener a Netanyahu.
El argumento legal de Orbán para ignorar la orden de detención es que las decisiones de la CPI no están reconocidas en el código penal húngaro. Sin embargo, Hungría forma parte del Estatuto de Roma, el tratado internacional que rige el tribunal, y está obligado a cumplir con la orden de arresto. Horas después del anuncio de la orden de detención internacional, el propio Orbán envió una carta a Netanyahu mostrándole su apoyo e invitándolo a una visita oficial en Hungría para desacreditar al tribunal.
“La sala ha encontrado motivos razonables para creer que Netanyahu y Gallant tienen responsabilidad criminal por los siguientes crímenes: el crimen de guerra de inanición como método de guerra; y los crímenes de lesa humanidad de asesinato, persecución y otros actos inhumanos”, señalaba el tribunal en su orden de detención internacional, rápidamente calificada por el propio Netanyahu de “antisemita”.
El viaje de Netanyahu se produce dos semanas después de que Israel rompiese el alto el fuego en Gaza y justo cuando amplía su ofensiva en el sur de la Franja para, directamente, apoderarse “de amplias zonas que serán anexionadas al Estado de Israel”, según informaba este miércoles el ministro de Defensa, Israel Katz. La misma noche en la que Netanyahu ha viajado a Hungría, Israel ha matado a 55 personas en Gaza, entre ellas más de una decena de niños. La guerra de castigo que lidera Netanyahu suma ya más de 50.000 muertos.
Esta misma semana se han rescatado los cuerpos de 15 trabajadores sanitarios de emergencias de una fosa común en Gaza. Durante una semana, Israel impidió el acceso de la ONU a la fosa y lo que los colegas de la Media Luna y la Defensa Civil palestina se encontraron fueron cadáveres de sus compañeros acribillados a balazos e incluso maniatados.
Europa no cumpleSe trata de la primera visita de Netanayhu a un país de la UE desde que se emitió la orden de detención y se produce el mismo día en el que la Comisión Europea decía que el bloque comunitario está “firmemente comprometido con la justicia penal internacional y la lucha contra la impunidad”.
La realidad, sin embargo, es diferente. El primer ministro polaco, Donald Tusk, dijo directamente en enero que Netanyahu no sería detenido si viajaba a Polonia para conmemorar el 80 aniversario de la liberación del campo de concentración de Auschwitz. “No se puede concebir que los líderes políticos israelíes no puedan participar de forma segura en la conmemoración de la liberación de Auschwitz”, dijo.
En otro caso llamativo, el Gobierno de Francia pasó en una semana de apoyar la decisión de la CPI contra Netanyahu a decir que no lo detendría alegando que Netanyahu goza de inmunidad porque Israel no es Estado miembro del tratado que rige el tribunal. Sin embargo, el Tribunal tiene jurisdicción sobre los presuntos crímenes que se cometan en territorio de un Estado miembro y Palestina lo es.
El argumento de Francia es una interpretación del Artículo 98 del Estatuto de Roma, pero la corte ya ha determinado en dos ocasiones que los jefes de Estado o de Gobierno de países que no son miembros del tratado no gozan de inmunidad. Así lo dictaminó cuando Jordania no detuvo a Omar Al Bashir en 2017 y, más recientemente, cuando Mongolia se negó a detener a Vladímir Putin en septiembre de 2024.
Muestra evidente de la contradicción francesa es la comparación con el caso ruso. Pese a que Rusia tampoco es parte de la Corte Penal Internacional, Francia sí apoyó la orden de arresto contra Vladímir Putin sin mencionar la cuestión de la inmunidad. “Francia seguirá apoyando el trabajo esencial de los tribunales internacionales para asegurar que los responsables de todos los crímenes cometidos en Ucrania rindan cuentas. Proporciona apoyo completo a la CPI”, dijo entonces el Ministerio de Exteriores.
Por último, Alemania también ha sugerido que no detendría al primer ministro israelí si este entrase en el país. “Me cuesta imaginar que se produzcan detenciones en Alemania sobre esta base”, señalaba en rueda de prensa el portavoz principal del Ejecutivo, Steffen Hebestreit.
Según informó el Gobierno israelí en un comunicado, el próximo canciller alemán, Friedrich Merz, incluso ha invitado a Netanyahu a viajar a Alemania ignorando la orden de arresto internacional. “Merz agradeció al primer ministro su conversación y dijo que le invitaría a una visita oficial a Alemania, en flagrante desafío a la escandalosa decisión de la Corte Penal Internacional”, dijo el Ejecutivo israelí. Un portavoz del partido de Merz confirmó que ambos habían hablado por teléfono, pero se negó a entrar en detalles de la conversación.