La Administración Federal de Aviación "iniciará una revisión inmediata de la licencia y el historial de seguridad del operador turístico" que gestionaba el helicóptero
La empresa del helicóptero en el que murió una familia española en Nueva York ya tuvo otros accidentes por fallos mecánicos
New York Helicopter, la compañía propietaria del helicóptero turístico involucrado esta semana en Nueva York en un accidente en el que murieron cinco españoles y su piloto estadounidense, dejará de operar “de inmediato”, según ha adelantado este domingo la Administración Federal de Aviación (FAA por sus siglas en inglés) estadounidense.
“La compañía involucrada en el accidente mortal en el río Hudson a principios de esta semana, cerrará sus operaciones de inmediato”, han comunicado. El mensaje añade que el organismo federal seguirá apoyando la investigación que sigue llevando a cabo la Junta Nacional de la Seguridad en el Transporte (NTSB por sus siglas en inglés) y que además “iniciará una revisión inmediata de la licencia y el historial de seguridad del operador turístico” que gestionaba el helicóptero siniestrado.
El anuncio de la suspensión de New York Helicopter se produce horas después de que el líder la minoría demócrata en el Senado, Chuck Schumer pidiera en una rueda de prensa a la FAA que retirara su certificado de operación inmediatamente argumentando que la empresa trabajaba “con garantías de seguridad mínimas”.
Schumer incidió en que la aeronave siniestrada tenía 21 años de antigüedad y apuntó que la compañía “podría estar priorizando sus beneficios por encima de las personas”.
El siniestro se produjo el jueves tras una estrepitosa caída en la que se pudo ver cómo la aeronave perdía partes de su fuselaje en el aire.
Los buzos del cuerpo de bomberos, así como de la Policía de Nueva York y de la vecina Jersey City, sacaron del río Hudson los cuerpos de las seis personas que viajaban a bordo, todos fallecidos a la postre.
La familia fallecida estaba conformada por los ejecutivos de Siemens Agustín Escobar, natural de Puertollano (Ciudad Real) y su esposa Mercè Camprubí, así como sus hijos de 10, 8 y 4 años, mientras que el piloto era Seankese 'Sean' Johnson, expiloto de la Marina estadounidense de 36 años.