La contaminación ha bajado tanto, debido al confinamiento por la pandemia de coronavirus, y la primavera ha traído tan buenas lluvias que los campos están "a reventar de flores y de vida". Con ello, el alimento de las abejas se encuentra por doquier y se espera una cosecha de miel del doble que el año pasado.
Así lo ha comentado, en una entrevista con la Agencia Efe, el joven apicultor toledano Alberto Martín, quien explica que, dentro de todo lo malo que ha traído la COVID-19, algo bueno "tendría que haber" y ha sido el descenso tan fuerte de la contaminación que beneficia al campo y que ha provocado que las colmenas estén "a tope".
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