"Como en los días de la revolución, las mujeres fueron las primeras en actuar. Las del 18 de marzo, doblemente castigadas por la miseria del sitio, no esperaron a sus hombres. Rodearon las metralletas y apostrofaron al sargento al mando de las mismas: ‘¡Esto es una vergüenza! ¿Qué hacéis ahí?’. Los soldados callaron, hasta que por fin un suboficial respondió: ‘Vamos, señoras, márchense’. Como no hay amenaza en la voz, se quedan".
Es parte de El 18 de marzo, tercer capítulo del libro Historia de la Comuna de París de 1871, que acaba de publicar Capitán Swing con motivo del 150 aniversario de uno de los más significativos levantamientos de la clase trabajadora.
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